Dicen las malas lenguas que hoy cumplo 42 años, pero yo prefiero pensar que es el lanzamiento de Santiago versión 4.2. Así suena un poco mejor…
Algún año les regalé mi poesía favorita, otro un cuento que escribí que no le gustó a casi nadie, y otro les pedí consejo para afrontar los 40.
Pero los 40 ya quedaron atrás y (aunque parece mentira) ya pasaron dos años más. Y este año en vez de regalo, quiero contarles una experiencia super interesante y loca que tuve hace unas semanas: cómo me convertí en Indiana Jones por un día!
Resulta que hace un par de meses me contactaron de Samsung para participar de la campaña de lanzamiento del nuevo Galaxy Note 10.1. La campaña la lideraba Mario Pergolini (acá el aviso de TV), que saldría por todos lados, y mi participación era secundaria en la parte de gráfica (diarios y revistas) solamente. Y como a mí la marca me gusta mucho (de hecho usaba ya un Galaxy S2 Skyrocket como teléfono) y el producto también, decidí por primera vez en mi vida hacer una publicidad.
Unos días después me enteré que las fotografías las tomaría Gaby Herbstein, la fotógrafa de modas más talentosa y reconocida de Argentina. Solo el hecho de que me fotografiara ella ya era una oportunidad única y motivo de orgullo. Y después supe que en la campaña, aparte de una foto mía normal, la idea era que saliera un dibujo ¡caracterizado como Indiana Jones!
Como lo de Indiana era dibujo, jamás imaginé que la idea era realmente fotografiarme de esa manera. Pero cuando llegué al estudio de Gaby me llevé una sorpresa enorme. ¡Nunca había estado en una producción tan profesional! Casi 20 personas estaban allí para la sesión, incluyendo dos vestuaristas, un peluquero y una maquilladora.
Durante la siguiente hora y media, toda esa gente trabajó para convertirme (en serio!) en Indiana Jones por un rato. Yo para adentro pensaba: «¡Espero que esta foto no la vea nunca nadie!». La preparación incluyó vestirme como Indiana, maquillarme hasta los brazos, ensuciar la ropa y mi cuerpo, hasta salpicarme de gotas la cara y el torso para simular el sudor.
Y llegó el momento de hacer las fotos… Gaby le puso una onda increíble, y pese a ser mi primer trabajo como «modelo» me sentí super cómodo. Y la siguiente sorpresa fue cuando vi las fotos. Pasé de no querer que nunca nadie las viera a pensar: «¡Guau! ¡¡¡Esa foto es increíble!!! ¿¿¿Y si la uso de avatar en Twitter???».
Después de ser Indiana por un rato, faltaba volver a ser yo mismo para la foto normal. Segunda sorpresa. No solo me desmaquillaron y transformaron en un tipo serio. Hasta me cortaron el pelo y me dejaron con un «look» donde parezco con más onda de la que jamás tuve!
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Resultado:
El aviso combinando el dibujo y la foto quedó muy bueno y así terminé hace una semana en la página 3 de La Nación y ayer en la revista Noticias. Y si querés reirte de mí un rato, acá está el video del backstage de la producción…
Epílogo uno:
Como parte de la campaña me dieron un Samsung Galaxy S3 y una Galaxy Note 10.1 . Los dos aparatos tienen algunos «chiches» geniales. El celu (que es mi mayor herramienta de trabajo) VUELA y tiene la versión más nueva de Android (que justo es la versión 4.2 como yo!!!) que trae Google Now, una de las aplicaciones más asombrosas y útiles que vi. Google Now wa un pantallazo al futuro cuando los «smartphones» sean realmente «smart»! A mí me encantan estas cosas así que estuve estas semanas feliz como nene después de que pasaron los Reyes.
Epílogo dos:
OK, OK. Lo reconozco. Todo este lío de fundar empresas, lanzar proyectos, escribir un blog, ir a Singularity, dar charlas y varios etcéteras no era más que una excusa para algún día llegar a ser modelo! Al final del día lo único que quería era (por un día al menos) ser solo una cara bonita! ¡Qué noche, Teté! 😛



