Wall Street fue una de las películas más recordadas de los 80’s. Para muchos de los que en ese momento soñábamos con algún día dedicarnos a los negocios, la figura de su protagonista, Gordon Gekko, nos causó un profundo impacto. Tanto impacto que creo que pocos personajes son tan recordados por su nombre de ficción casi 20 años después como él.
Gordon Gekko encarnaba el capitalismo en su versión más cruda, en combinación con el lujo y la riqueza con la que un adolescente argentino común no podía ni fantasear. Al verlo en la pantalla dentro nuestro hervían, en un ambiguo cocktail, el rechazo y la admiración. Pero, te cayera mejor o peor, Gordon Gekko era GRANDE!
Escribo hoy este post porque hace unas semanas se me apareció el personaje una vez más en mi cabeza, y se me ocurrió preguntarme qué edad tendría en la película. Me puse a buscar en internet y en ningún lado se menciona la edad de Gekko. Si no puedo saber la edad de Gekko, es lógico pensar que debía tener la misma edad del actor que lo encarnaba… Y ahí llegó la sorpresa: ¡al momento de filmar Wall Street, Michael Douglas tenía 42 años, exactamente la edad que tengo yo ahora!
¡WOW! Me produjo un impacto profundo saberme de la edad de semejante «tycoon» de los negocios, la edad del mismísimo Gordon Gekko en su apogeo. Es extraño el mecanismo por el que percibimos nuestra propia edad, no? Al menos yo siempre me siento mucho más chico de lo que (evidentemente) soy.
Quizá la escena más memorable de la película sea un discurso en el que él le habla a los accionistas de una empresa llamada «Teldar Paper», que acaba de comprar a un precio vil con el fin de desguazarla. Este discurso dura apenas un minuto y es muy impactante. Quiero compartirlo con ustedes ahora y que discutamos el punto central que allí se plantea. Traduzco con cierta licencia:
«La nueva ley en el mundo de las grandes empresas parece ser la supervivencia del menos apto. A mi modo de ver, o hacés las cosas bien o sos destruido. (…)
El punto, damas y caballeros, es que la Codicia, a falta de una palabra mejor, es buena. La Codicia es correcta, la Codicia funciona. La Codicia clarifica, atraviesa y captura la esencia del espíritu evolutivo. La Codicia en todas sus formas. Codicia por vida, por dinero, por amor, por conocimiento, ha marcado la oleada ascendente de la humanidad, y la codicia – tomen nota de mis palabras – no solo salvará a «Teldar Paper» sino también a otra corporación que no funciona, nuestro país.»
¿Qué opinan de lo que plantea Gordon Gekko: la codicia es buena?




