Hace un tiempo, en el post sobre el modelo socialista de Cuba y el futuro del capitalismo se armó una muy interesante discusión sobre modelos politicos y económicos alternativos al actual. De allí surgía claro que el socialismo no parecía ser una buena opción, pero también que el capitalismo está haciendo agua por muchos lados. En la búsqueda de profundizar hoy ese debate, comparto con ustedes un post invitado de Nicolás Valentino, un sanjuanino que es fiel lector del blog y fanático de los temas relacionados a Singularity University.
¿Quién en su juventud no fue en algún momento anarquista? Una variante moderna es el anarcocapitalismo, que lleva a sus últimas consecuencias la postura liberal, abogando por la desaparición del estado y su reemplazo por el libre mercado. Acá Nicolás nos cuenta acerca de estas ideas. ¡Espero que lo disfruten y se arme otra discusión interesante!
Libertopia: ¿Qué es el anarcocapitalismo?, por Nicolás Valentino
A fines del año pasado, la mandataria argentina Cristina Fernández de Kirchner criticó al anarcocapitalismo en la reunión del G20, culpándolo por la crisis financiera, pidiendo que “se vuelva al capitalismo en serio” y abogando por la regulación de los mercados financieros.
Pero, qué es el anarcocapitalismo?
El anarcocapitalismo, básicamente, es una filosofía política que aboga por la abolición completa del Estado en pos de la libertad individual de las personas, puesto que lo considera una corporación monopólica que impone su voluntad a los ciudadanos mediante la coerción, limitando así su libertad.
Su figura fundamental fue Murray Rothbard (1926-1995), economista americano influenciado por la escuela austríaca de economía, las ideas del liberalismo clásico y los escritos de anarquistas individualistas. Uno de los principios esenciales del movimiento, extraído del liberalismo, es el principio de no agresión, el cual establece que no se puede iniciar fuerza o coerción sobre otras personas o su propiedad. Mientras que del anarquismo se toma la idea de la soberania del individuo y el rechazo del Estado; y de la escuela austriaca su praxeologia.
Según los anarcocapitalistas el Estado tiene el monopolio de ciertos servicios esenciales (ley, educación, seguridad, etc) que son financiados con impuestos coercitivos; mientras que en una sociedad libre todos estos servicios pasarían a ser ofrecidos de manera competitiva a través del mercado, no sólo tendiendo a mejorar su calidad y bajando su precio (según la Ley de Friedman), sino también evitando la coerción de los ciudadanos.
El mercado libre es visto como el único medio moral, ya que las transacciones dentro de él se hacen de manera voluntaria, generando una situación de “win-win game” para sus participantes, o sea, ambas partes deben estar de acuerdo para que se lleve a cabo el intercambio, beneficiándose mutuamente; de lo contrario no se realiza la transacción.
Es importante hacer una distinción esencial entre lo que se conoce como “crony capitalism” (capitalismo de amigos) o corporativismo, con el capitalismo del que hablan los anarcocapitalistas, ya que muchas veces se tiende a confundirlos. La diferencia entre uno y otro, según Rothbard, es “precisamente la diferencia entre, por un lado, intercambios voluntarios y pacíficos, y por el otro, expropiación violenta”. Debido a que en una sociedad anarcocapitalista no existiría un gobierno para beneficiar o perjudicar a cierta organización, sino que la única forma de lograr que una empresa o corporación sea exitosa es a través del mercado, satisfaciendo alguna necesidad de la sociedad.
Por otro lado, en la política el incentivo del sistema está puesto en lograr votos para ser electo, lo que lleva a que los políticos deban especializarse en conseguir votos a cualquier precio, y que luego terminen gobernando para mantenerlos. A su vez, los partidos políticos necesitan recursos financieros para ganar las elecciones, lo cual genera un incentivo para que las corporaciones financien sus campañas a cambio de futuros favores políticos (ie: lobbying)
Algunas de las quejas del movimiento #OcuppyWallStreet, son críticas que también hacen los anarcocapitalistas, aunque estos consideran que el movimiento confunde esencialmente el corporativismo con el verdadero capitalismo, y que la crisis financiera no es una consecuencia intrinseca del sistema capitalista sino producto de legislaciones. Una de las sus similitudes es el pedido de abolición de la FED, aunque los anarcocapitalistas van más lejos, y piden que se desmonopolice totalmente el dinero, dejándolo así competir en un mercado libre (al igual que todos los productos).
Actualmente hay varios movimientos trabajando para lograr implementar algunas de estas ideas, aunque no todos abogan por la abolición total del Estado. Se destacan a nivel politico Ron Paul en USA, quien se considera un libertario, y es uno de los candidatos del Partido Republicano para pelear las elecciones del 2012; y en Argentina (y otros países) el Partido Liberal, que busca ofrecer una alternativa política viable para quienes quieren un gobierno más liberal. Por otro lado, el proyecto Seasteading pretende crear ciudades flotantes en mar internacional para probar nuevos sistemas políticos/económicos; fundada por Patri Friedman (quien se considera John Galt), nieto de Milton Friedman (economista Premio Nobel) e hijo de David D Friedman (figura central del anarcocapitalismo), y apoyado financieramente por Peter Thiel, uno de los inversionistas de Facebook y fundadores de PayPal. Otro movimiento interesante es el Free State Project, en el cual 20000 libertarios quieren crear una ciudad totalmente libertaria en New Hampshire para mostrar los beneficios de la libertad al mundo; ya existen más de 1000 personas viviendo en la ciudad.
Si bien el anarcocapitalismo ha recibido varias críticas teóricas y prácticas, desde el problema de la defensa privada, pasando por la necesidad natural de un Estado, hasta cuestionarse si una anarquía puede ser realmente capitalista; pero en general los teóricos siempre encuentran la manera de sortear estos problemas y terminan afirmando que el Estado en su naturaleza es coercitivo, y en un análisis de costo/beneficio creen que la libertad siempre termina siendo más deseable; aunque se reconoce que, para ciertos casos, aún falta evidencia empírica (e.g: en la implementación de una ley totalmente privada).
Entonces, según la visión anarcocapitalista, el capitalismo no sólo no es el problema, sino que es la solución; mientras que el problema son los gobiernos que invaden al capitalismo con legislaciones que terminan causando crisis económicas; y luego se lo acusa por ello. Afirman también que los gobiernos no han sido los responsables por la gran democratización del progreso y pacificación en los ultimos siglos, sino que fue justamente el mercado; y que existe una correlación directa entre el grado de libertad individual de las personas y el nivel de bienestar que poseen. Para ellos la forma de resolver los problemas sociales del mundo no se va a lograr mediante la distribucion de la riqueza, sino mediante la creación de riqueza.



