Yo pasé mi infancia en la década del ’70. Imagino que la mayoría de los que lean esto para esa época no había nacido y asocian la música de los ’70 con los Bee Gees o la música disco. No en mi caso. Para mí lo más memorable de esa época es que muchos músicos aún veían a la música como una herramienta de cambio social, cultivando el género de la «canción de protesta».
Ahora que el Bilinkis Top 20 es trimestral, se me coló antes otro post de música. Y es que aún cuando mi chart no lo refleje demasiado, yo en mi ipod tengo un «playlist» que no escucho muy a menudo pero reúne muchos temas de esos tiempos. Y el otro día, entre canciones de Viglietti, Victor Jara, Silvio Rodriguez y Quilapayún, entre otros, pensaba por qué será que ya casi nadie ve a la música como un medio poderoso para tratar de cambiar el mundo.
Seguro no es porque este mundo sea más justo que el que se vivía 30 años atrás. Razones para protestar no faltan. mientras la desigualdad y la pobreza alcanzan picos nunca antes vistos, la mayoría de los músicos de hoy cantan «Pasame la botella» o «Entregá el marrón».
Tal vez sea porque mi papá, mientras otros le cantaban a sus chicos canciones de Pipo Pescador, me cantaba «Que la tortilla se vuelva»… O porque mi abuelo, aún en medio de la dictadura militar en Argentina, me llevaba a lugares escondidos para escuchar a Armando Tejada Gómez y César Isella cantar «Canción con Todos». O tal vez sea porque también me acuerdo de chiquito cuando fui al Microestadio de Atlanta al legendario primer recital de Piero a la vuelta de su exilio. La realidad es que a mí me gusta la música de protesta y lamento mucho que hoy ya casi nadie la cultive.
La única canción de protesta buena y reciente que me viene a la mente es «Señor Cobranza» de «Las manos de Filippi», popularizada por la Bersuit, aunque suene un poco raro que una canción de protesta tenga su video en MTV. Parece que ya ningún músico quiere cambiar el mundo…
Para terminar este post «de protesta» por la falta de protestas, les dejo el video de una canción de Piero que combina la protesta con mucho humor. Si nunca lo escucharon les recomiendo que lo hagan. Es un tema que se llama «Los Americanos». ¡La letra de Alberto Cortez es imperdible!
Para cerrar, me pregunto si seré el único al que le interesan estas cosas… Así que invito a quienes quieran a compartir sus canciones de protesta preferidas, sus memorias de los 70 (a los veteranos como yo), o sus intentos de explicación a por qué la mayoría de los músicos ya no protesta más (salvo reclamar por la pérdida de plata que les la piratería de los derechos de autor).



