
Pese a que no era el objetivo central del viaje, dado el momento difícil que vivimos, el tema de la crisis financiera apareció con casi todos los interlocutores.
Acá va un resumen de las cosas más interesantes que se dijeron y mi visión personal sobre ese tema, desde la coqueta playa de Barracas Beach a orillas del Riachuelo.
El tema de «Crisis = Oportunidad» está medio trillado, pero en principio, todas las lecturas sobre lo que se viene pueden agruparse en dos cosmovisiones:
– Una pesimista: «Se viene una de las dos mayores crisis de la historia».
Para los propulsores de la visión negativa, está claro que ésta va a ser una crisis prolongada y profunda. Retirado el tsunami financiero, algo que todavía no está claro que haya sucedido, recién podrá verse con claridad el daño a la economía real que este dejó.
El impacto se produce principalmente por dos vías: la retracción de la demanda por la pérdida de riqueza y de confianza por parte de los consumidores; y el encarecimiento (o desaparición) del crédito para las empresas.
El impacto para los emprendedores es enorme: cerrada la ventana para IPOs (hubo sólo 9 en todo el año!), sin mercado de deuda para las empresas que podrían darle a nuestros accionistas un ‘exit’ estratégico, resulta difícil pensar que, mismo en USA, se mantenga el ritmo de inversión en proyectos de los fondos de VC. Aún en el mejor de los casos, quien consiga financiamiento lo hará a un costo de dilución muy superior que hace algunos meses.
– Otra optimista: «Este es el ‘purchasing opportunity of a lifetime’ (la mejor oportunidad de compra de nuestras vidas).
Los que sostuvieron la visión positiva insistieron mucho con que muchos de los mejores ‘deals’ se hicieron en épocas como esta. Que es el momento ideal para «comprar barato». Los ejemplos de ésto no se aplican sólo a la compra de empresas. Para un emprendedor, puede representar la oportunidad de atraer personas talentosas cuyo costo no hubiera podido pagar antes. Para un negocio de locales de venta al público se abren localizaciones premium que tiempo atrás hubiera sido imposible encontrar, mucho menos pagar.
A mí me quedan las siguientes reflexiones personales:
– Visión de mediano plazo: creo que las dos posiciones anteriores son ciertas al mismo tiempo. Que esta crisis va a ser muy profunda y prolongada, cubriendo como mínimo 2009 y 2010. Pero suscribo también a la visión de que más que lamentarse hay que «relamerse». Hay un dicho que creo que es de origen noruego que dice: «There is no such thing as bad weather. Only improper clothing» («No existe algo así como ‘mal tiempo’. Sólo ropa inadecuada»).
Un dato importante es que si todos creen que una crisis será larga, lo más probable es que lo sea. Hay mucho de profecía autocumplida. Si todos nos basamos en que va a caer la demanda para nuestros productos y preparándonos para eso despedimos gente, la subida del desempleo es uno de los principales factores que hace caer la demanda, tanto por el efecto sobre los que se quedan sin empleo como por el miedo que genera en los que aún lo tienen. Todas las decisiones que se posponen porque «podría pasar algo malo» garantizan que algo malo pase.
– El momento correcto de entrar en pánico: Alguien en el viaje habló de de las cinco etapas de la entrada en pánico en una crisis: 1) Negación; 2) Aceptación; 3) «Tenemos un plan»; 4) El plan falla; 5) Pánico desatado. Otra forma de decirlo en chiste es como lo dice uno de mis comentaristas de Football Americano favorito: «Don’t panic now. There will be plenty of time for that later» («No entres en pánico ahora. Ya habrá suficiente tiempo para eso más tarde»).
El pánico nunca es bueno. Nos hace tomar decisiones equivocadas. Mantener la cabeza serena es siempre esencial. Lo que puede ayudarnos para eso son el tipo de cosas que mencioné en el post sobre manejo de crisis.
– Armarse de paciencia: Ser emprendedor nunca fue el camino más rápido ni más seguro al éxito. Para el que se embarcó en esto pensando que era así, es momento de armar el CV y empezar a buscar trabajo. En el proceso de construir empresas, lo que iba a tomar dos años ahora tomará cinco. No está bueno, pero no es el fin del mundo. Para el que decidió ser emprendedor por vocación, es un bache en el camino. Uno más, y van…
– El impacto sobre Latinoamérica: Como siempre nos gusta hacer a los Argentinos, yo creo que vamos a estar a la cabeza de los perjudicados. No porque el contexto externo nos afecte más, sino porque este deterioro en las condiciones externas (menor precio de los ‘commodities’, recesión en los mercados donde exportamos) se suma a que nos está llegando la cuenta interna por nuestros «pecados» recientes (caída de la recaudación de impuestos, salida de capitales, aumento del riesgo país). Yo creo que la crisis no va a ser tan profunda como la del 2002 pero lamentablemente va a ser grande. Y claramente ni acá ni en el mundo desarrollado llegamos todavía al fondo del pozo. Este año es como la primera mitad del 2001 en Argentina. El año más difícil va a ser el 2009.
Con visión de largo plazo para nuestros proyectos, evitando caer presas del pánico y armándonos de paciencia atravesaremos una vez más las aguas turbulentas hasta la otra orilla.
Foto: xindaan



