Desde hace algunos meses, junto con Andy Freire, venimos apoyando a un par de emprendedores jóvenes armando un nuevo proyecto. Liderado por Franco Silvetti y Frank Martin, que por varias razones se parecen bastante a los «Santi y Andy» de comienzos de Officenet, la semana pasada finalmente se lanzó Restorando, un sitio de reservas online en restaurantes.
Pero si hablo de «dream team» en el título no es por nosotros cuatro sino porque en el proceso de lanzar Restorando recibimos inversión de uno de los mejores fondos de Venture Capital que hay, Atomico, creado por Niklas Zennström, co-fundador de Skype. Y porque sumamos al Board a Hernán Kazah, Nico Szekasy y Nico Berman, tres de los pilares que construyeron Mercado Libre, la empresa de internet argentina más exitosa de la historia.
La idea es sencilla: posibilitar que cualquier restaurante pueda recibir reservas via internet, incluso desde teléfonos móviles. Y puedan hacerlo desde su propio site, desde nuestro sitio, o incluso desde las más populares guías de restaurantes (en Argentina, por ejemplo, cerramos un acuerdo con Guía Oleo, donde ya hay casi 100 lugares que aceptan reservas online).
La solución tecnológica también permite a los restos administrar las personas que llegan sin reserva e ir montando un «CRM» con información de todos sus clientes, para agregarle valor a aquellos que no aceptan reservas o no necesitan comensales adicionales.
El modelo está basado en compañías similares muy exitosas en USA y en Europa, como son OpenTable y LiveBookings, entre otras. En ese sentido, el proyecto es claramente un «copycat». Algunas de sus fortalezas son:
1) Tiene un componente «local» importante. Eso te protege de que pueda entrar alguien sin estructura local, desde cualquier otra parte del mundo.
2) Requiere una fuerza de ventas de campo importante. Si bien esta no es una barrera de entrada infranqueable, ya que cualquiera en teoría podría crear una, funciona en la práctica como freno a que cualquier improvisado se lance con éxito.
3) Tiene un elemento grande de «economías de escala». Eso hace que el primero en ser exitoso tenga una ventaja considerable sobre cualquiera que quiera replicarlo después.
4) Hacerlo bien requiere bastante capital. Si bien el monto de inversión recibido de Atomico es importante, ya estamos trabajando en una capitalización mucho mayor hacia fines de este año.
5) Existe una vía de monetización clara, basada en agregado claro de valor por el que un cliente esté dispuesto a pagar (el restaurant). A diferencia de muchos otros proyectos de internet, la principal via de monetización es transaccional y está basada en mejorarle los números a quien paga, sea dándole comensales adicionales o eficientizándole la gestión de los que ya tiene.
De todos modos, existen desafíos importantes. Este proyecto, como todo startup, tiene un riesgo grande, o, como decía el famoso filósofo argentino Tu Sam, «Puede fallar!!!».
Quizá el más importante de ellos sea la falta de costumbre de los consumidores locales de hacer reserva antes de ir a comer, una tendencia que Restorando deberá tratar de modificar. Y también que, al ser el foco del proyecto regional, ya estamos trabajando para un lanzamiento en Brasil. Y por si no lo leyeron en su momento, para una empresa nacida en Argentina ¡hacer negocios en Brasil es muy difícil!
Invito a los que tengan ganas a que arranquen su comentario con «Yo creo que no va a andar porque…» y nos tiren con toda la artillería que tengan así nos ayudan a identificar posibles peligros que no hayamos visto aún. Amigos parripollísticos, aquí se las dejé picando si se quedaron enojados por el post anterior! 🙂
Si quieren estar al tanto de las novedades del proyecto, pueden seguir a Restorando en Twitter o en Facebook. Y si quieren darnos una mano, cuando vayan a comer afuera no se olviden de hacer su reserva online con Restorando! 🙂


