Ayer, en un demasiado breve paso por Miami, me encontré un rato con Andy Freire. Y en ese rato surgieron dos temas muy interesantes de conversación así que van dos posts sobre eso, uno hoy y otro el sábado.
Durante nuestra charla, Andy me mencionó una organización en Estados Unidos que se llama Factcheck. Factcheck es un proyecto vinculado a la Universidad de Pennsylvania que apunta a reducir el nivel de engaño y confusión en la política de Estados Unidos.
En la práctica lo que hacen es genial.
Se acuerdan de la película de Manuel Rodríguez Arias «Las Patas de la Mentira»? Esta película recopilaba imágenes de discursos de políticos donde decían grandes mentiras o tenían memorables lapsus. En Estados Unidos George W. hizo tantos que hasta dio origen a una palabra para designar a sus disparates: se llaman bushisms (pueden ver montones en Youtube). Recopilaciones ex-post son divertidas y ayudan a poner de manifiesto la falsedad y manipulación de muchos políticos.
¡Pero lo que hace Factcheck es mucho más útil todavía! Ellos revisan en tiempo real los discursos de los candidatos durante la campaña y los hacen pasar por el filtro que su nombre indica: chequean los hechos reales detrás de las afirmaciones de campaña y desenmascaran de inmediato las mentiras. Someten a las afirmaciones políticas a los estándares de exigencia de una publicación periodística o académica.
Son influyentes hasta tal punto que en un aviso reciente, McCain habló específicamente contra algo publicado por ellos.
Da un poco de sana envidia también ver cómo logran financiar la cantidad de gente que tienen trabajando para hacerlo.
Qué lindo sería tener algo así por nuestros países, no les parece?




